Gente Bella y Bellos Eventos

Un Cielo para los Animales
Creado por Diana con Amor

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Por el Grupo de Noticias de EE.UU. (Originalmente en inglés)

El Santuario de Rescate del Burro Cimarrón, se encuentra en las colinas desérticas de las Montañas de Sierra Nevada, cerca de Olancha, California, cerca al Parque Nacional del Valle de la Muerte. A pesar de que el santuario es muy rudimentario y sencillo, casi sin verdor alrededor - debido al clima seco y a la grave escasez de agua -, es el cielo para los doscientos burros silvestres que se refugian allí.

Estos burros cimarrones fueron originalmente importados de África hace unos cuatrocientos años como animales de carga. Después del desarrollo del transporte moderno, los burros perdieron su valor comercial y fueron abandonados en el desierto del Valle de la Muerte, para que perecieran o sobrevivieran por su cuenta. Como los burros tienen una capacidad de supervivencia muy fuerte y pueden procrearse rápidamente, la administración del Parque Nacional del Valle de la Muerte creyó que les robarían el recurso del agua a otros animales y seres humanos y destruirían el equilibrio ecológico, así que decidieron exterminar a los burros cimarrones. De 1987 a 1994, los cuidadores del parque exterminaron a más de 400 burros silvestres en el Parque Nacional del Valle de la Muerte.

En 1991 Diana Chontos supo lo que sucedía y no pudo tolerar la matanza de estos animales adorables e inocentes, así que actuó sola para reunir fondos, reclutar voluntarios, contratar profesionales y establecer el Rescate del Burro Cimarrón, con el fin de realizar un esfuerzo masivo para salvar a los burros cimarrones. A finales de 1994, después de varios meses de negociaciones difíciles, el Servicio del Parque Nacional del Valle de la Muerte acordó suspender el asesinato de burros salvajes con la condición de que Diana Chontos llevara a cabo un rescate de captura en vivo de los burros salvajes en el Parque Nacional del Valle de la Muerte.

Hasta ahora, Diana ha rescatado a más de quinientos burros en el Parque, de los cuales la mayoría han sido adoptados por miembros de Rescate del Burro Cimarrón y el público. Los doscientos burros restantes son en su mayoría viejos y débiles y necesitan cuidado especial. Hace seis años, cuando Diana llegó a Olancha con cerca de cien burros, consiguió un préstamo para comprar un rancho cerca del Valle de la Muerte y varias zonas donde viven los burros, lo que hacía el rescate más conveniente. Desde allí, también podía vigilar la Administración del Parque en los alrededores, asegurándose de que no comenzaran la matanza de nuevo. Además de los burros, por compasión, Diana también extendió su amor adoptando a otros asnos y caballos viejos y débiles de otros ranchos que estaban a punto de ser sacrificados o enviados a fábricas para convertirse en comida de perros y gatos. También adoptó muchos gatos y perros que estaban abandonados.

La condición financiera del Santuario de Rescate del Burro Cimarrón siempre ha estado en rojo; la carga de trabajo es pesada. Aun entonces, el amor y la preocupación de Diana por los animales nunca han vacilado.

Los principales cuidadores del Santuario son Diana, Becky y Chris. Diana recuerda a cada burro por su nombre y puede contar la historia de cada uno. Ella incluso ayudó personalmente en el nacimiento de dos de los burros. Poppy, un viejo burro con manchas grises, tiene casi cuarenta años, equivalentes a al menos ochenta años en edad humana. Todos los días antes del anochecer, los trabajadores voluntarios le colocan a Poppy un cálido abrigo especialmente diseñado para burros, porque los burros también le temen al frío. Un voluntario dijo que este lugar es realmente un paraíso, donde diferentes clases de animales pueden vivir juntos en armonía, con los seres humanos como sus mejores amigos. Él dijo: "Cada vez que entro al recinto de los burros cimarrones, se agrupan a mi alrededor silenciosamente y se apoyan en mi cuerpo. Puedo sentir profundamente su confianza incondicional en los seres humanos". Además, Diana y Becky son vegetarianas, entonces los otros voluntarios también las siguen y consumen comidas vegetarianas. Diana es muy buena cocinera y puede transformar ingredientes básicos - como los frijoles y los vegetales - en una gran variedad de platos vegetarianos.

Con su espíritu indomable y su amor incondicional, Diana ha salvado a cientos de burros cimarrones y mantiene el Santuario funcionando, a pesar de las condiciones extremadamente difíciles. Ella es realmente un admirable dechado de nobleza.

Como referencia:
http://cache.tianya.cn/publicforum/content/travel/1/92149.shtml
http://helpsavethewildburros.org/
http://wildburrorescue.org