La Maestra cuenta historias

 

 

 

El Maestro
de la Rata de Oro

Expuesto por la Maestra Suprema Ching Hai, Camboya
12 de mayo de 1996 (Originalmente en inglés) Videocinta #544

Existía un presunto maestro, quizás hasta maestro supremo. Se suponía que debía ser muy virtuoso y también muy limpio y puro. Por ejemplo, no podían ofrecerle nada a este maestro porque sus carné de identificación podrían ser confiscados. Era ese tipo de maestro y sucedió que tenía esposa e hijos y una vida ordinaria. Muchos maestros tienen esposas e hijos. Yo tengo un montón de hijos pero no esposo. ¡Esa es la única diferencia!

Ahora bien, este gurú tenía esposa e hijos y demás era muy famoso por ser incorruptible y muy puro. Algunos de los políticos en su país, como sucede en muchos países, aceptaban la democracia. En los países democráticos la gente puede votar por el que desean que gobierne su país, distrito o estado. Así que en el estado de este maestro, algunas personas se estaban postulando para los cargos del gobierno.

Entonces un día, esos políticos llegaron a la casa del presunto maestro y trataron de hablar con él, para que influenciara a sus discípulos a que votaran por ellos, ya que muchos profesores o maestros tenían muchos seguidores, lo que hacía una diferencia. ¡Hasta un voto podía hacer la diferencia! Así que fueron para tratar de buscar el apoyo de los discípulos del maestro, pero también sabían que este denominado maestro supremo no podía ser sobornado ni aceptaba cosas.

Entonces trataron con la esposa. Normalmente, esto funciona porque las esposas, son siempre las que hacen los preparativos para todo gran oficial o gran personaje. Entonces esos subordinados conversaron con la esposa, y le dijeron: "¡Por favor, ayúdenos! ¡Sólo dígale a su esposo que haga esto por nosotros y luego todo lo que desee le será dado!"

Entonces trataron con la esposa. Normalmente, esto funciona porque las esposas, son siempre las que hacen los preparativos para todo gran oficial o gran personaje. Entonces esos subordinados conversaron con la esposa, y le dijeron: "¡Por favor, ayúdenos! ¡Sólo dígale a su esposo que haga esto por nosotros y luego todo lo que desee le será dado!" Pero la esposa dijo: "Esto es muy difícil. ¡Conocen a mi esposo! Él es un profesor muy limpio y puro, no lo aceptará. No me atrevo a decirle. ¿Cómo podría? ¡Me regañará! ¿Saben que a muchos les confiscaron su carné de identificación porque le dieron un poco de chocolate? Sólo una barra de chocolate y su carné desapareció. ¿Cómo podría decirle algo como esto?"

Entonces los políticos dijeron: "¡Oh, señora, usted puede! Puede tratar. Sólo díganos qué necesita el maestro ¡y nosotros lo haremos! Sólo trate, al menos inténtelo. No la culparemos si no lo logra. ¡Sólo inténtelo!"

Quizás la esposa estaba contagiada por el esposo o sólo era muy compasiva por naturaleza o fue por la enseñanza que dijo: "¡De acuerdo! Trataré. Les diré algo que tal vez funcione: mi esposo nació en el año de la rata. De acuerdo al zodíaco chino, él es rata. Así que vayan a casa y hagan un ratón de oro para su cumpleaños que es la próxima semana y haré lo más que pueda."

Entonces los políticos se alegraron muchísimo y dijeron: "¡Oh, sí! ¡Sí! ¡Gracias señora, vamos!" Y después de llegar a la casa, se fueron a una joyería y encargaron la elaboración de un ratón de oro. Era exactamente como un ratón, pero de oro sólido. La esposa los había instruido, "Debe ser sólido, no un baño de oro. No aceptamos cosas falsas, ¡estamos enseñando la Verdad!"

Así que a la semana siguiente, los políticos llevaron el ratón dorado a la esposa y ella buscó una manera de dárselo al maestro. Pero él preguntó: "¿De dónde vino? ¿Cómo obtuviste el dinero para hacerlo?" Entonces la esposa tuvo que confesarlo todo: "Esta gente es absolutamente sincera y su devoción es tan abrumadora que no pude rehusarme. Así que les dije que esta semana es tu cumpleaños y que tu signo en el horóscopo chino es la rata. Les dije que hicieran un ratón dorado para ti, ¡así que por favor acéptalo!"

Pero el maestro, muy frustrado y enojado, alzando la voz dijo: "¡Ah! ¡Después de todos estos años en que te he venido enseñando, todavía no tienes nada de sabiduría! ¿Por qué les dijiste que mi signo zodiacal es la rata? ¡Debiste decirles que soy búfalo!" (La audiencia ríe y aplaude.)